Capítulo 301
Deseé que no me hubiera besado. Sus labios, junto con el calor de su aliento contra mi piel, despertaron un nuevo... fuego. Uno que no era físico ni tenía nada que ver con el bosque que ardía a pocos metros de nosotros. Este estaba más abajo y ardía en mis pantalones cortos. Sentí la ráfaga de nuestra conexión física inundar mi pecho con cálida serenidad. Intenté contenerme y no corresponder al beso. Pero en un acto de valentía, me acarició los labios con la lengua y me abrió la boca. No pude so