—No lo sabía —dijo Megan
—¿Sabes que Michael se intentó suicidar?
Megan abrió bien los ojos, negó con rapidez y una lágrima resbaló por su rostro
—¡Dios mío!, no lo sabía.
—Lo destruiste, Megan.
—Hablemos adentro —pidió Megan y tomó una bata de baño que se colocó encima.
Luego caminó adentro de la casa, guiando a Santiago hasta un salón con ventanales al exterior, por donde podía divisarse todo el jardín. Estaban de pie. Frente a frente.
—¿Por qué me abandonaste, Megan?
—Por favor, Sant