Capítulo 85. |Chocolate y leche|
Adler al escuchar aquellas palabras de la boca de Emma, lo conmovieron. Cerró los ojos y las lágrimas llegaron a él, un sentimiento abrumador se expandió por todo su pecho, finalmente tendría el privilegio de conocer a un nieto antes de partir de este mundo.
— ¿Qué pasa? —preguntó Max alertado, se levantó y se acercó a él para abrazarlo. —Tranquilo, tranquilo, no quiero que te pongas mal, padre.
—Es emoción, es felicidad, —sollozó Adler, Emma hizo un puchero con sus labios intentando no llorar