Capítulo 78. |Una invitación|
Max dejó la maleta a lado de las puertas de acero inoxidable del elevador, estaba debatiéndose en si no ir y quedarse con Emma en el ático, consentirla y tratar de ver si ella le decía la noticia, pero un segundo pensamiento llegó a él de golpe “¿Y si Emma estaba llorando por qué fue negativa la prueba?” Bueno, no podría llorar por algo que realmente no deseaba, entonces se debatió en sí mejor quedarse a su lado y pasar con ella en silencio aquel momento.
— ¿Crees que te falta algo? —preguntó