Capítulo 65. |Un cheque|
Jamie se removió de un lado a otro cuando el dolor comenzó a llegar de nueva cuenta, al abrir sus ojos, la luz de la ventana bañaba su rostro, negó, volvió a negar, se sentó en la orilla de aquel sofá de segunda mano, luego un par de maldiciones entre dientes llegaron, haciendo que una señora no mayor a sesenta años, apareciera entrando a la sala.
—¿Y? ¿Valió la pena el estar así?—preguntó en un tono irritado, Jamie torció sus labios y se quejó de nuevo por el dolor.
—No le importó que según