Capítulo 24. |Un desayuno|
Hotel Four Seasons, Downtown, New York
Emma entró al lobby del hotel casi diez minutos antes de la hora acordada con el señor Bradford, miró su reloj y luego suspiró agradecida por el tremendo tráfico de esa zona que tuvo que esquivar.
—¿Señorita Spencer?—una voz masculina se escuchó a su espalda, se volvió hacia la persona y se encontró con un hombre alto, elegante, y su tensión en el rostro era visible, sin querer calculó en su mente que debía de tener pasado los cincuenta años. Las canas no