Capítulo 11. |Una sorpresa agradable|
«… Y faltas solo tú…» las palabras de su jefa se quedaron retumbando en su cabeza. ¿Cómo le haría para escapar? ¿Cómo podría ser posible que el alemán fuese un empleado en su misma empresa? ¿Esto era algún tipo de venganza de su vida pasada? ¿Algo de karma? «Imposible» no había hecho nada malo como para que el destino le estuviese cobrando algo.
—Voy en un momento, no me siento bien. —dijo Emma sincera, el estómago se le había tensado por lo que había visto.
—¿En serio? ¿Quieres que te lleve