Los días pasaron, todos retomaron sus vidas, Nohelia y Sergio habían regresado a su hogar y estaban organizando los detalles para la despedida de soltera de Rosellia.
—Será una noche de chicas, con chicos muy, pero muy, bueno talvez la novia se arrepiente cuando les dediquen ese baile prohibido. —dijo Mirta y todas rieron a esas palabras Rosellia miró a cada una de ellas, y agradeció toda las atenciones de parte de sus amigas y su hija.
—Marisa, gracias por compartir esta alegría conmigo, usted