Capítulo 32
Marina
A la mañana siguiente todos nos preparamos para viajar a New York y yo no pude conciliar el sueño en toda la noche debido a todo lo que me ha pasado en tan solo tres días. Me sentía como si estuviera flotando a la deriva sin ningún curso.
Ya habíamos llegado a New York y veía como los niños veían todo a través del cristal de la camioneta con mucho entusiasmo. Era increíble ver todos esos cárteles enormes y brillantes por todos lados, la cantidad de gente caminando de un lado