Las palabras de Alexander habían golpeado de lleno a Andrew, dejándolo mudo y completamente sorprendido. El millonario de mirada color esmeralda no había dicho que amaba a Selena, tampoco que sentía cierta conexión emocional con ella, solo que le gustaba. Sin embargo, aunque tuviera eso a su favor, el hermoso hombre de mirada color hielo no podía dejar se sentir una punzada de celos y dolor ante aquella confesión.
Era injusto de su parte, reprocharle algo a Alexander, más aún teniendo en cuenta