Cuando Irina y Andrew regresaron al departamento de Alexander, el millonario de cabello dorado tenía una mirada esquiva y algo lúgubre, mientras buscaba sin mirar algo en la televisión.
—¿Todo en orden?—saludo Irina mientras buscaba por el lugar a Selena con la mirada, intentando encontrar a la bella dama en cualquier rincón del lugar.
Fue entonces cuando Alexander se percató de su presencia, pestañeando en reiteradas oportunidades hasta que finalmente comprendió que quien le hablaba no era otr