Capítulo 63. Nueva vida.
*Piero*
Era temprano, en las calles de Milán hacía demasiado frío, una lluvia débil estaba cayendo sobre mí y sobre aquella ciudad prácticamente desierta aquel ocho de diciembre, demasiado cercano a la navidad. Milán ya estaba decorado, con luces por cada rincón y grandes abetos en algunas de las calles céntricas más importantes.
Por un momento imaginé cómo estaría Nápoles, mi ciudad de origen, la que había dejado atrás hacía demasiado poco. Seguramente estaría perfectamente decorada también,