Capítulo 30. Enfado.
*Matteo*
No supe exactamente cuando estuve allí, sentado en aquella barra de ese bar en el que solíamos encontranos siempre Francesco y yo, Adriano me llevo tambien allí esta vez a toda velocidad, en las calles apenas había tráfico, estaban vacías, era un día entre semana por lo que las gentes no estaban afuera de los locales de moda ni en los restaurantes centrales. Además era una noche fría, y la mayoría de los habitantes estarían en sus casas cobijándose.
_¿Qué quieres tomar Matteo? ¿ Lo de