Daniela
Cuando la sirvienta me informó quien me visitaría no podía creerlo.
No tengo nada en contra de Lázaro, pero él no deja de ser el padre de la amante de David y estoy segura de que no desconoce la situación.
Desconozco porque ha venido a verme, pero no debe ser nada bueno, sin embargo, soy una persona educada y él no deja de ser un hombre mayor por ello lo recibí.
—Buenos días, Daniela.—Él me saluda con un beso en la mejilla y toma asiento en el sofá.
—No entiendo a que vino...
— He venid