No logró dejar de llorar, me siento devastada, con deseos de morirme y acabar con todo.
Intento no pensar en mi bebé, pero me es imposible no hacerlo. A pesar de que crean que soy una egoísta yo lo quiero, lo amo.
Es mi hijo y el hijo del amor de mi vida, por más que quisiera y por más que aún no ha crecido no tengo manera de ser indiferente ante él.
— Daniela — Mi madre golpea la puerta de mi cuarto la cual está cerrada con llave.— Debes cenar
— ¡No quiero nada! ¡Lárgate Victoria!
— Te hará d