Daniela
Es increíble lo que estoy viendo mi futuro esposo está besándose con una castaña de ojos color avellana, semidesnuda, únicamente cubierta con una camisa que no le tapa nada.
La camisa que lleva la reconozco a la perfección porque pertenece a David. Le cubre la mitad del muslo y en cuanto al susodicho solamente viste unos boxers.
Los dos están ocupados besándose en el sofá con ella sentada en sus piernas y no se percatan de mi presencia.
—¡David!—Grite fuerte llamando su atención
Al pa