Daniela
Estaba en mi oficina trabajando cuando recibí la llamada de Elena.
Ella me informó que Valeria está llorando mucho y ya no sabe que hacer sin pensarlo mucho me dirigí a la casa de Hugo.
Conduje como alma que lleva el diablo y al llegar me percaté de que mi princesa no dejaba de llorar y gritar. Elena la acerco a mí y la pequeña estaba humeda, al tocar su frente me percaté de que su cuerpo está ardiendo en temperatura y su tez es roja, ella se rasca el oido es evidente que le molesta.
Rá