Daniela
Me siento muy mal porque no he dejado de discutir con David ni un solo instante.
Él se dedica a ofenderme o ignorarme.
Hace más de dos días ya no es cariñoso conmigo y no me dice que me quiere ni siquiera toca mi estómago.
Evita cualquier acercamiento conmigo e incluso se mudó a la habitación de huéspedes.
Salí de mis pensamientos cuando me percaté de que David está bajando las escaleras con una maleta en sus manos.
-¿Te vas?
Él asiente - Me voy a Estados Unidos de donde nunca debí sal