Aunque no me quedé sentada aburrida porque él se encargó de bailar conmigo y debo admitir que lo hace muy bien.
—Esto no estaba en el acuerdo— Le reclamé cuando bebí mi tercer trago de tequila
Él ríe fuerte —De verdad creíste que dejaría a mi esposa salir sola ¡Qué ingenua, Dani!
—Eres insoportable, David.
—No soporto que toquen lo mío—Me advierte mientras toma mi cintura y une sus labios a los míos en un beso suave
Lo empujaría, pero el alcohol ya surtió efecto en mi sistema y no logró mante