Mundo ficciónIniciar sesiónPasaron tres semanas sin mucha emoción. Mi querida prima hizo alguna que otra aparición en los medios dando su versión: en la cual básicamente me dejaba como una competidora compulsiva suya. Dio a entender como que yo tenía una obsesión con ella. ¡Que caradura que era! Cuando era más que claro que la encaprichada era ella conmigo. Me llamaron varios periodistas para que hiciera una declaración, siempre respondía lo mismo: por algo se le llama vida







