Capitulo 34.

Las bodas son aburridas a menos que sea la tuya imagino. El sacerdote hacia demasiado tiempo que estaba hablando y junto a sus palabras mi cerebro se había apagado, estaba en babia (una forma de decir en cualquier lado menos allí mismo).

Si bien fui a colegio católico jamás tuve un gramo de fe en la iglesia, en realidad con Chalarles habíamos decidido casarnos solo por civil muy a pesar de

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