Colton se despertó con el sonido de su celular. Extendió la mano y tanteó sobre el velador hasta encontrarlo. Apenas miró la pantalla antes de contestar.
—¿Ethan?
No hubo respuesta inmediata, pero escuchaba su respiración, irregular, pesada.
—¿Ethan? ¿Qué pasó? —insistió, incorporándose un poco.
—Ella lo perdió.
Colton cerró los ojos un instante. No necesitaba más explicaciones.
—Vamos para allá.
—No es necesario.
—Nos vemos en veinte minutos —respondió con firmeza.
No pensaba dejarlo enfrenta