Colton miró la hora en la pantalla del auto y comprobó que apenas habían pasado casi cinco minutos desde la última vez que lo había hecho. Volvió la vista al espejo retrovisor, buscando a Piper, pero todavía no había rastros de ella. Regresó la mirada al frente, sintiéndose cada vez más ansioso. Comenzaba a creer que se había arrepentido y que no vendría. Tal vez era su forma de darle una lección.
Empezó a considerar qué hacer si ese era el caso. Un hombre educado y controlado habría pensado en