Todo estaba en completa oscuridad, era igual que estar en un abismo apartada de todos.
Fue solo cuando Sam comenzó a distinguir un sonido a lo lejos que ella pudo distinguir con el de una máquina, este sonaba similar a un pitido agudo he intermitente, el cual poco a poco se escuchaba con más nitidez, a la vez que la oscuridad se hacía cada vez menos densa.
Otros sonidos iniciaron a hacerse presente, ayudando a Sam a darse cuenta de que no estaba sola.
En esos momentos fue que ella cayó en cuenta