Al llegar, me bajo del coche y me encuentro con Nathan en el elevador, subimos y presiona el número seis.
—¿Sabías que éramos vecinos? —le pregunto.
—Sí, vi tu dirección en tu archivo.
—¿Tienes mucho tiempo viviendo aquí? —lo interrogo.
—Tengo seis años, llegué a Florida cuando tenía tu edad, soy de Texas, de un rancho cercano a Houston.
Ahora entiendo porque escucha música country, y no estaba tan equivocada con su edad, tiene treinta y dos años.
—¿Aún tienes familia allá? —indago cur