Al llegar, me sorprendo al encontrar a todo mi equipo ahí, con la habitación llena de flores y algunos peluches. Milly está sonriendo mientras conversa con ellos.
—Hola, chicos —saludo.
—Ahora si pareces una persona decente —se burla Dania y me acerco a besar a Milly.
—A mi pastelito le gusta cuando soy indecente —digo divertido y ella se carcajea, pero se cubre la cara avergonzada—. ¿Cómo te sientes?
—Mejor, ya comí, aunque sigo con un poco de mareos.
—El doctor dijo que es normal —me e