—Milly, no le vayas a decir que no, eres la primera mujer a la que le hace una declaración tan bonita —suspira Mitchell.
—Él suele dar las cosas por sentado —agrega Nathely—. Por eso nunca lo había hecho, mira que nos tiene sorprendidos a todos.
Estoy nerviosa, pero muy emocionada, jamás me hubiera imaginado un detalle así de Nathan.
Me pongo de pie y él hace lo mismo, paso mis manos por su cuello y me pierdo en esos ojos tan expresivos.
—Un día a la vez, Nathan, y sí, acepto ser tu novia.