Damian bajó la mirada a la brillante pantalla de su teléfono y un pensamiento cruzó su mente, manifestándose en un susurro casi inaudible: —Se ha vuelto atrevida. Una leona que finalmente ha sacado las garras.
Los ojos de Sienna brillaron con una curiosidad teñida de alarma. Se inclinó hacia él, buscando leer lo que la pantalla ocultaba, mientras preguntaba con una sonrisa que no lograba ocultar su nerviosismo: —Dami, cariño, ¿quién podría ser tan imprudente como para hacerte enojar de esa maner