Alfred respondió con una franqueza que desarmó a los presentes:
—La verdad es que no recuerdo tu nombre. Me estoy haciendo viejo y mi memoria ya no es lo que era. Solo recuerdo que esa noche todos comentaban que la acompañante del señor Thorne era muy hermosa, "ligera como una mariposa".
Fiona tuvo que toser suavemente para cubrir una carcajada. Adeline, por su parte, mantuvo la vista baja con una expresión de total indiferencia.
—Señor Jenkins, mi nombre es Sienna —intervino ella, tratando de