Mundo ficciónIniciar sesión—Jajaja, creo que es porque él está aquí conmigo que puedo seguir adelante. ¡Gracias, Damian! —exclamó Sienna con una dulzura empalagosa.
Damian miró a Sienna, asintió brevemente y no dijo nada. Adeline, por su parte, mantuvo la vista en el océano, ignorando los constantes comentarios de su media hermana como si fueran ruidos de fondo.
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