Por Gonzalo
No quiero perderla, aunque posiblemente la perdí el día que la dejé sola, cambié su amor por una que se me cruzó.
No respeté a mi esposa ni a mis hijos.
Me dormí, o al menos me acosté apenas llegamos al departamento.
Me dejé llevar solo por mis sentidos, y ahora estoy pagando las consecuencias.
Estoy seguro que las chicas, sus amigas, querían que me enterara que Mati terminó con una cirugía y que fue prácticamente por mi culpa y nombraron a Sofía y también me hicieron pensar en Eli,