Por Gonzalo.
Días después del cumpleaños de Matías, veo en la empresa a mi padre y a mi abuelo, los veo en una reunión de directorio.
Tocaron todos temas comerciales y cuando creía que me iban a reprochar mi actitud y lo mierda que soy, no lo hacen, se retiran y piden una reunión con los abogados y sin mí.
Un frío me recorre el alma, no por la reunión que querían a solas con los abogados, sino porque cuando esperaba que me tiren mil cosas en mi cara, solo sentí una indiferencia total.
Necesita