Samantha sonrió sarcásticamente al escuchar a su madre decir tal locura, ella sacó todo el efectivo que la caja tenía y se lo entregó a Vlad.
_ Sinceramente no sé de qué propuesta de matrimonio me estás hablando, Abel ni siquiera para eso tuvo los pantalones, te recuerdo que solamente me dejo el anillo contigo y acepté porque realmente lo amaba pero con todo lo que me hizo ahora ese amor se volvió aborrecimiento, además no es como si tú me hubieras dado opciones en caso de que se me hubiera ocu