Samantha se llevó las manos a la boca y sonrió tan feliz que no se dió cuenta de lo que los demás estaban viendo con total éxtasis, en el momento que la chica volvió a ver a la persona que le había confesado su amor en diferentes idiomas el amor que le tenía se sorprendió ya que él estaba de rodillas mientras sostenía un anillo de compromiso.
_ Samantha, ¿Te quieres casar conmigo? _ él le sonrió _ me harías el hombre más feliz del mundo si aceptas.
_ Si, si, si, si, una y mil veces si _ ella ex