La fiesta de disfraces I: Los curas y la monja.
Nos veíamos cómo unos jodidos dioses.
Caleb y Jared se veían más ardientes que las malditas llamas del infierno. Ambos vestían pantalones negros y camisa negra. Encima de sus hombros colgaban unas telas de color blanco que tenían una cruz bordada y les llegaba solo hasta el pecho. Bueno en verdad, Jane los había cocido a sus camisas y se veían mucho mejor. Además que les daba la soltura para moverse sin que se les estuviera cayendo a cada momento.
—Se ven ardientes. Si no estuviera de novia, pr