54. Tú no eres como ella
Cuando los estrategas salieron de la salita, Aurora sintió como las palabras y los nervios comenzaron a amontonarse en su cabeza. Había muchas cosas dando vueltas en su mente y él único que podía darle respuesta a todo era el rubio que estaba viéndola con cautela y preocupación enfrente de ella.
Sin embargo, antes de que ella pudiera hacer una sola de las preguntas que tenía, él se le adelantó dando un paso hacia adelante y diciendo:
—Me has estado evitando, habladora. Pensé que ya habíamos pa