50. Dos almas destinadas
Aurora esperaba encontrarse yendo hacia el apartamento que ya conocía del rubio, pero por el contrario se sorprendió cuando este la llevó hasta una hermosísima casa en uno de los barrios más prestigiosos de la ciudad.
De esos que sabes que vive gente adinerada por la distancia en la que se encuentran una casa de la otra. Sin poder evitarlo, sintió los nervios bullir en su interior al sentirse en terreno desconocido, por lo que se encontró diciendo:
—Este no es tu apartamento.
Benjamin giró el