44. Solo disfruta de la caída.
Con manos temblorosas de nervios dio click en la palabra inscribirse y terminó de envíar la aplicación a la universidad para terminar el último año, tal como se lo prometió a Benjamin quien miraba todo sobre su hombro con expresión seria.
Lo cierto era que él quería que ella viviera la experiencia como debería ser, yendo al campus como una estudiante normal, pero el muy listillo no cayó en cuenta que sus horarios laborales y responsabilidades no dejaban tiempo para eso, por eso había optado por