—Estás embarazada... Le dijo la médica con la seguridad de quién sabe de lo que está hablando con sus análisis en sus manos. Cuando ella comenzó con un sangrado irregular, justamente ella que siempre había sido un reloj se preocupó y fue a la ginecóloga. —No es posible, yo soy virgen — dijo ella pálida...porque no era posible ¿No? —A ver, ven, vamos a hacer una ecografía... Vé y ponte la bata detrás de esa pared y espérame en la camilla. Ella hizo lo que le dijo la médica en estado de shock. La