- Alex. - Amelia susurró su nombre nerviosa y confusa por aquel anillo.
Él sonrió, cogió su mano y la besó.
- Tranquila, no voy a pedirte que te cases conmigo. - Respondió con una media sonrisa en los labios. - Al menos no ahora.
Ella soltó un suspiro, sin saber si aliviada o triste.
- 'Vas a ser mi mujer, pero quiero proponértelo con todo lo que te mereces. - le explicó Alex, besándole los labios. - Con flores, corazones y todos los tópicos.
- ¿Y qué es este anillo? - preguntó con curiosidad.