Gael Georgiou cada día perdía aún más el interés por su esposa, realmente lo que lo ataba a ella, ya no tenía sentido.
Anabella se había convertido en una mujer apagada, se sentía despreciada por quien ella amó y codició dándole la mayor importancia.
Los días se hacían más largos y ella ya no resistía más, fue en busca de su padre y llorando se refugió en sus brazos.
_Anabella, hija...todo va a estar bien...
_¿Cómo va... a estar bien? _su llanto ahogado y du dolor enfurecieron a su padre- No va