Mundo ficciónIniciar sesiónHéctor caminó de un lado a otro con desesperación, se pasó una mano por su rostro y luego lo masajeó, tenía la tensión por las nubes. Carolina estaba sentada en la sala de espera del ala privada en la casa que era de Armando y, que automáticamente había pasado después de su muerte a Daniel, pero él no había tomado la casa, primero, por lo que intentó ha







