Mundo de ficçãoIniciar sessãoDos semanas después, Carolina ya podía caminar con ayuda de un fisioterapeuta que contrató, tuvo que volver a tener la confianza en su pierna para poder avanzar. Estaba en su bata frente al gran espejo del baño de la habitación, su mirada se centró en su muslo descubierto, estaba la cicatriz de la bala, con su dedo índice acarició lentamente ese lugar, sintió un escalofrío.
La puerta se abrió y apareció Daniel con una toalla a media cintura, se pasó una ma







