Mundo ficciónIniciar sesiónCarolina lentamente se abrió la bata de seda para dejar a la vista sus pechos desnudos, Daniel le ayudó a acomodarla a un lado, tenía su corazón latiendo a toda prisa, con todo el cuidado del mundo, le ayudo a acomodarse en medio de la cama, ella se recostó por completo, Daniel no pudo evitar sonreír, ella respiraba agitada, si qué necesitaba esos cuatro orgasmos.
—Hoy, esta noche, yo haré todo, tú…solo disfruta tus cuatro orgasmos—la forma en que lo dijo







