Mundo de ficçãoIniciar sessão— ¿Estás cómoda? —preguntó Perla ayudando a Carolina quien ya estaba recostada en su cama, había estado una hora más frente a la alberca, ella la acompañó, y aunque Perla estaba ya como alguien en servicio, conversaron un poco más, haciendo que la tensión entre ellas disminuyera. A Perla nunca pensó que estar del otro lado, le hiciera sentir bien, incluso, se emocionó cuando Carolina le dijo que ambas retomarían el entrenamiento y la sesión de punto rojo (así lo llamaba Carolina al disparar a







