Mundo de ficçãoIniciar sessão— ¿Perdón? —estaba la mente de Carolina en blanco, ¿Cómo es que le había dicho eso? ¿En qué momento? Repasó rápidamente lo que pasó anoche, pero nada, apenas recordó una imagen de él borrosa en su habitación, pero el sueño era tan pesado que no recordaba algo más.
Daniel sonrió al gesto de sorpresa en el rostro de Carolina.
—Eso. Lo que escuchaste. Tú me dijiste, “Daniel, te amo” —Carolina por un momento se quedó quieta, mirando detenidamente el ro







