Mundo ficciónIniciar sesiónCarolina caminó al interior del último privado de la tercera planta del edificio, se escuchó la música a lo lejos, el hombre, llamado Ángel Barrera, le entregó una cerveza bien fría, ella desconfió, pero estaba cerrada, así qué la abrió, tuvo dificultad con su uña larga, pero pudo.
—¿Y tú amigo? —preguntó Carolina, luego dio un largo sorbo a su bote, sintió el líquido helado deslizarse por su garganta. —Que rico—dijo en un tono bajo, realmente estaba delic







