Mundo ficciónIniciar sesiónPasamos un buen rato allí sentados contemplando el paisaje y observando cómo anochecía ante nuestros ojos.
—¿Entonces continuarás la historia que dejamos pendiente? —lo pregunté.
—¿Te refieres a la que ya no pude contarte porque te quedaste dormida entre mis brazos? —sonreí y asentí.







