95. Tengo miedo de que me odie.
— Bienvenidos a casa, señorito Evan, señorita Taylor — Saludó el mayordomo de los Anderson al abrir la puerta y hacerse a un lado para que la joven pareja entrara —Todavía no llegaron los señores con Ian.
— Entonces no tardarán en llegar, suban nuestro equipaje a mi habitación, por favor — pidió Evan tras entrar a casa de su padre con su novia de la mano — ¿De verdad ves bien que nos quedemos aquí un tiempo?
— Está perfecto, compartir casa con tu familia no me importa, además esta casa es enorm