20. ¿Qué te sucedió? ¿Quién te hizo daño?
Lia ni siquiera sabía cómo habían llegado a la cama, estaba perdida entre las caricias y besos de Evan, entre su mirada completamente invasiva, pero de un modo en que ella no podía hacer nada más que desear ser invadida.
Las manos de él se deslizaban bajo su ropa, y sus caricias parecían colarse mucho más allá de su piel. Él la acariciaba y ella sentía, decir que no estaba abrumada y consumida por sus miedos sería mentira, pero ese hombre sabía sacarla de eso, sabía hacer que Lia no pudiera pen